Modelo Educativo Institucional y Principios  Pedagógicos

 Todo modelo educativo supone una representación conceptual acerca de cómo debería ser la educación en un determinado espacio y tiempo histórico. Pero también supone de manera más específica, como deberían darse idealmente los procesos de aprendizaje y enseñanza en la práctica educativa. A partir de esa mirada queremos señalar la opción de modelo educativo que se plantea en nuestro proyecto.

Se asume un modelo educativo socio- crítico y humanista, basado en fuentes epistemológicas que considera la búsqueda del conocimiento, es decir, la apropiación integral de la realidad. Entendiéndose por ello que el conocimiento científico no es el único que tiene validez, sino que se trata de leer y conocer la realidad, para comprometerse con ella, a través de diferentes dimensiones del quehacer humano. Por eso, se plantea como posibilidad conocer la realidad a través de la filosofía, la ética, la estética, la vida espiritual-cristiana, la práctica, el saber popular y la afectividad. También toma como referente, fuentes antropológicas, considerando que el centro de la actividad humana  es la búsqueda de la realización plena del ser humano y su formación integral. Por eso se propone, la formación de productores de conocimiento científico e información, productores de tecnología, es decir de estrategias, métodos y procedimientos eficaces para transformar la realidad, y sobre todo productores de cultura, cuyo eje central es la práctica de valores cristianos superiores.

De igual manera, la formación integral se orienta a desarrollar las dimensiones: corpóreo motrices, cognitivas, afectivo/valorativas y volitivas-espirituales. Se considera además fuentes sociológicas, pues toma como punto de partida y de llegada el desarrollo humano pleno, pero esta aspiración solo es posible asumiendo como referencia la sociedad a la que pertenecemos y que está en proceso de cambio y de construcción colectiva. Es importante el tipo de sociedad como elemento central del proyecto histórico de país al que aspiramos, como expresión de la democracia, la afirmación de la identidad nacional, la solidaridad y la justicia social. Se ha considerado también fuentes psicológicas que nos permiten conocer la personalidad de los estudiantes, para definir los tipos de aprendizaje que deben lograr.

El aprendizaje es un proceso de construcción y de reestructuración de los saberes en interacción con el medio natural, social y cultural. Y finalmente las fuentes pedagógicas son otro referente importante que da sustento al modelo educativo, pues permiten visualizar el proceso de desarrollo de un conjunto de acciones organizadas para lograr aprendizajes individuales y socialmente significativos. Estos aprendizajes están referidos a propósitos, como las relacionadas a capacidades y destrezas, valores y actitudes.

Un proceso pedagógico sigue la lógica de variadas estrategias, es decir, distintos métodos, técnicas y procedimientos que favorecen el desencadenamiento de variadas interacciones,  uso de diversos materiales y medios educativos para el logro de aprendizajes significativos.

Es importante señalar que en la presente propuesta pedagógica se considera también como referente a los pilares de la educación.

  1. APRENDER A CONOCER:
  2. APRENDER A HACER
  3.  APRENDER A VIVIR JUNTOS
  4.  APRENDER A SER

 Para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal.

Las bases de autocontrol y aprestamiento para el desarrollo de la autonomía en los primeros años de vida, la infancia y niñez son determinantes para una adecuada capacidad de toma de decisiones e independencia.

El en foque curricular adoptado por la institución está en coherencia al tipo de ciudadano(a) y de sociedad que se quiere contribuir a formar y éste se esboza y vislumbra en cada aspecto de nuestra IDENTIDAD.

De la pedagogía socio crítica y humanista recogemos la tesis central que todo proceso educativo tiene intencionalidades individuales tanto como colectivas.  La formación integral de los estudiantes es la intencionalidad de nuestra acción educativa, esto implica potenciar el desarrollo de sus aspectos afectivo-valorativo, cognitivo, sensorio-motriz y volitivo-espiritual.  Pero también nuestro trabajo tiene implicancias sociales en la medida que trabajamos a favor de una sociedad justa solidaria que permita el desarrollo de las personas.  Por tanto, supone asumir como medio el desarrollo del pensamiento, los afectos, la voluntad y la corporeidad en los estudiantes para alcanzar el desarrollo integral, el bienestar individual y colectivo de la persona.

Por tanto, planteamos un paradigma educativo socio crítico y humanista (enseñanza y aprendizaje) basado en determinados principios filosófico-antropológicos, psicológicos, socio- psicopedagógicos y pedagógicos que dan sustento al enfoque de currículo asumido institucionalmente

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