cristina croce de ruidias

CRISTINA CROCE DE RUIDIAS -III PROMOCIÓN - 1970

Cuando nuestros padres en su momento decidieron darnos una buena educación tuvieron que elegir lo que sería el pasaporte para el futuro, para nuestra vida. De seguro la selección fue cuidadosa y estaba sujeta a varias exigencias. Mis padres no se equivocaron, pensaron en las MISIONERAS EUCARISTICAS DE LA SANTISIMA TRINIDAD, se decidieron entonces por el Colegio PIO XII.

Durante muchos años no entendí el significado de una MISIONERA, mas ahora, en el quehacer cotidiano, tengo muy claro que nosotras somos de alguna forma misioneras, como ellas lo fueron en su momento al haber moldeado nuestras vidas y haber sembrado virtudes y valores,  patrones de conducta, respeto y amor por los demás. Estos mismos valores que son parte de nuestro carácter, hoy los transmitimos de varias formas, principalmente en nuestra conducta y nuestro desempeño, siendo el combustible diario que necesitamos para enfrentar el día a día en nuestros hogares, en el trabajo o simplemente en la relación diaria.

Aprendimos que DAR EL VERDADERO SENTIDO A LAS COSAS , es una forma de agradecer lo que la vida nos dió.  Y a aceptar lo que la vida nos quitó, manteniendo no sólo el equilibrio espiritual, sino también dándole un sentido siempre aleccionador.

El lema del colegio CIENCIA Y PUREZA, puede sintetizar la MISIÓN que obró en nosotras. Nadie podrá negar que la filosofía cristiana de las MISIONERAS EUCARÍSTICAS DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD nos acompaña siempre, porque la  vivimos y nos marcó. Estos son los pilares que fueron construidos en las aulas de la mano de nuestras queridas madres, profesoras y la guía espiritual del Padre Navares.

Hace más de cuatro décadas que egresé de este Centro de Estudios, pertenezco a una de las primeras promociones y el espíritu que nos legó el COLEGIO PÍO XII sigue vigente y más intenso y hoy es un privilegio el haber recibido la FORMACIÓN INTEGRAL de una Comunidad comprometida.

 

                                                                                                                              karina sarrio

                   KARINA SARRIO UGARTE -PROMOCIÓN XXXII -  1999

Vivimos en una época en la que se ha desvirtuado un poco la naturaleza del colegio, de la escuela. Valoramos muchísimo los conocimientos, lo académico que nos puede brindar el colegio durante los 12 años que permanecemos ahí, porque nadie pone en duda que es un factor importantísimo para poder acceder a oportunidades en el futuro. Sin embargo, nos estamos olvidando de todo lo demás que un colegio debe brindar. El colegio es el primer espacio donde hacemos amigos, muchos de ellos para toda la vida. Es donde aprendemos a compartir, a escuchar, a reir, y también a llorar. Donde aprendemos lo que significa preocuparse por alguien más que no es uno mismo, donde nuestra familia crece más allá de los lazos sanguíneos. Y personalmente creo que estas son, quizás, los aprendizajes más importantes para la vida. En esta época los conocimientos académicos son fáciles de encontrar, están solo a un click de distancia. Pero los aprendizajes para la vida son cada vez más difíciles de desarrollar. Y quizás muchos de los lamentables problemas que vemos hoy en día en el mundo se deben a ello.

El PÍO XII es uno de los pocos colegios que aún se preocupan por estos aprendizajes cruciales, que finalmente apuntan a formar no solo futuros trabajadores exitosos, sino personas íntegras, sensibles, solidarias, empáticas. Personas que se preocupan por los demás. Y por eso felicito al colegio, que ha mantenido esa esencia familiar a lo largo de todos estos años. Porque para un niño de 5 años no hay nada mejor que llegar a un lugar nuevo que lo recibe con una sonrisa en el rostro y lo hace sentirse en casa. Cuando eso sucede, aprender se da de manera natural y fácil…Cuando eso sucede, ese lugar se queda en su corazón por siempre.

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             PAQUITA CASTRO TELLERÍA-PROMOCIÓN V - 1972

Ingresé al COLEGIO PÍO XII cuando tenía 4 años y descubrí un mundo grande y diferente para mi corta edad. Un mundo donde no solo me enseñaron asignaturas, aprendí que la vida es más bonita cuando compartes, trabajas en equipo, sabes cultivar amistad, y muchos valores más que fueron fundamentales en mi vida.

Sí, nos enseñaron a compartir, a pensar en los demás y ayudar, porque no todos los niños tenían lo mismo que nosotros, desarrollando una vocación de servicio que tanto necesita este mundo.

A construir sueños ladrillo a ladrillo, invirtiendo cada sol de propina que nos daban y que sirvieron para tener un colegio que ya se proyectaba a ser grande.

A trabajar en equipo construyendo un bio huerto, cuando el concepto del medio ambiente no era tan conocido y necesario. Entre rabanitos, lechugas y sandías, aprendimos que si sembramos, luego de un tiempo podemos cosechar y disfrutar de los frutos del esfuerzo.

A no perder la sonrisa si por un sismo se nos cae el colegio, al contrario, buscar la forma de seguir adelante, aunque los salones fueran de esteras.

A tener a tu lado personas que luego de muchos años están en las buenas, pero más que nada en las malas, apuntalándote con un sentimiento tan grande que es la amistad

Este año el COLEGIO PÍO XII cumple su 62 Aniversario de fundación y la mística es la de siempre, creciendo en tecnología y metodología educativa.

Hace 46 años que egresé del colegio y tengo que agradecer mucho.  A mi mami por decidir mi futuro con inteligencia, a mis profesores por cultivar mi intelecto y a nuestras religiosas, las Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad, por tanta dedicación, Hoy puedo decir que en mi recorrer por la vida, disfruto día a día lo alcanzado y aprendido en el PÍO XII

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         JOAQUÍN PINTO-PROMOCIÓN XLVIII - 2015

Llegué al Colegio Pío XII en el año 2009 y desde entonces, nunca he pensé en dejarlo, pero tristemente sé que ese día llegó, sin embargo lo hice de una manera feliz, porque en estos años escolares aprendí mucho, gracias a la enseñanza recibida en mi querido colegio.

En el Pío, no sólo adquirí conocimientos, sino también muchos valores, que sé me acompañarán por siempre.

El COLEGIO PÍO XII nos formó en valores para la vida y considero que fue lo más importante en nuestra educación, pues realmente nos orientó para ser buenas y mejores personas, cada día de nuestra vida.

 

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               SEBASTIÁN CARLÍN -PROMOCIÓN. XLIX - 2016

Todos los padres siempre quieren el mejor colegio para sus hijos, buscan un colegio de calidad, pero alguna vez han pensado ¿qué debería tener el mejor colegio?, ¿cuál es el significado de calidad?. Calidad no son sólo notas ni certificaciones, obviamente son importantes, pero calidad también significa, una formación sana en valores.

Hace 12 años que estudié en el COLEGIO PÍO XII y sé que puedo decir que fue mi segundo hogar, no sólo por la cantidad de años que llevé ahí, sino por la gran calidad de enseñanza tanto académica como moralmente, que me brindaron a través de  estos 12 años.

En mi colegio aprendí, desde actividades académicas como sumar y dividir, hasta el reforzamiento de valores como la empatía y solidaridad; cada día aprendiendo algo nuevo y por todo ello, doy gracias al colegio.

Todavía recuerdo mi primer día de clases, estaba muy nervioso, pero todo mi nerviosismo desapareció cuando al llegar al colegio, todos me recibieron con una sonrisa muy cálida, ese fue un gesto que jamás podré olvidar, sin importar cuánto tiempo haya transcurrido.

Un colegio de calidad se caracteriza por presentar profesores muy capacitados, y eso lo descubrí aquí, cada uno de los profesores que pasaron en mi vida escolar, fueron para mi los mejores, no sólo académicamente sino también porque estuvieron siempre ahí para apoyarme en todo, sin importar la situación.

Ya en secundaria las cosas cambiaron para bien, el colegio me enseñó a ser independiente, responsable y saber que todo tiene su tiempo y su lugar; me enseñó que siempre tenemos que acatar las normas y si no estamos de acuerdo, podemos opinar, pero siempre con mucho respeto; para mi una de las normas más difíciles de acatar, fue el uso del uniforme, yo pensaba que el buzo también era uniforme, entonces lo podía usar cuando quería, pero no, todas las normas se hacen por algo, y ahora puedo decir que las cumplo sin problema.

Una cosa que siempre me gustó del colegio, fue la formación en el ámbito artístico, contando con distintos talleres para desenvolverse en lo que se hacía mejor, siempre me gustó bailar y pintar, y gracias al colegio tuve la oportunidad de bailar en varias presentaciones, así como pintar.

Como en todo lugar, no todo ha sido color de rosa, ha habido veces en que hubiera querido no estar aquí, pero siempre terminé reflexionando gracias a todos aquellos amigos, profesores y personal del colegio que me ayudaron a entrar en razón.

Recordando todas las  experiencias vividas en estos 12 años, la nostalgia me invade y quisiera poder regresar el tiempo, para poder revivir esta hermosa experiencia. Con todas las experiencias, actuaciones, correcciones, puedo decir con toda seguridad: Mis padres no pudieron haber elegido mejor colegio que el PÍO XII.

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